viernes, 31 de mayo de 2013

REALIZAR UNA CONSULTA, CUANDO…

Hola, un cordial saludo a todos.
Hoy quiero responder a muchas de las consultas recibidas, que me han hecho consciente de vuestras dudas, respecto a cuando es mejor realizar una consulta o pedir un estudio de Feng Shui.

En principio, cualquier momento es interesante, si bien, cada caso es un mundo.

Vamos por partes.
El Feng Shui está basado en observaciones sobre la naturaleza en general y, por tanto, también nos incluye a los humanos. De modo que, cada vez que sentimos la necesidad de cambiar alguna cosa de lugar en nuestros hogares, o de pintar de otro color las paredes que nos cobijan, estamos aplicando principios Feng Shui,  el Camino del Cambio, Transformación o Regeneración. Así de sencillo.

Quienes estudiamos en profundidad, cómo mejor realizar y disponer de estos cambios, partimos de la situación actual de las personas, sean particulares, comercios o empresas, para aumentar, equilibrar o regenerar la energía en los espacios, de modo que las personas y todos los seres vivos estén sanos. 
Entiendo por sano cualquier estado o actividad que funcione óptima y plenamente.

Las experiencias vividas, me indican que la salud o el equilibrio, cuanto antes se atiendan mejor.
Muchos clientes han acudido a mí, al año de haberse comprado un piso o una casa. Justo cuando  detectaban que la situación empezaba, o era ya, evidentemente, dura.
Otros, han realizado profundas y costosas reformas, con toda la ilusión del mundo y, al poco han vivido dolorosas separaciones de su pareja, o pérdidas económicas fuertes.
¿Les hubiera ido mejor si previamente hubieran realizado un estudio?
Rotundamente si.
Incluso antes de alquilar un piso, o un local para abrir un negocio, recomiendo hacer una consulta, siempre más económica que un estudio completo y mucho más económica que padecer, meses más tarde, alguna dificultad seria.

En los comercios y las empresas sucede otro tanto de lo mismo.

Son innumerables las ocasiones que recorriendo calles de distintas ciudades, veo a comercios abrir sus puertas, en lugares y de modos que, con solo una ojeada superficial, me indican serias dificultades. Tristemente, poco después, su cierre me confirma lo que vi en su momento.

En la actualidad se están utilizando materiales y colores en las construcciones que llenan de tensión a quienes ocupan esos espacios, tanto da si son empresas como viviendas particulares. Da algo de vértigo ver tantas cocinas en las que predomina el color negro y el gris. Ya no os cuento la de veces que compruebo las situaciones tensas y difíciles que experimentan quienes las tienen, tanto en sus relaciones, como en su salud.

Las consultas se hacen cuando las necesitamos, cuando nos parece interesante, cuando sentimos curiosidad, o simplemente cuando queremos mejorar lo que ya vivimos de forma agradable.
Es preferible prevenir que curar, es más sano avanzar que estancarse, por muy bien que marche todo, sin movimiento la vida enferma.

La orientación de la puerta de acceso a un comercio puede atraer o repeler a los posibles clientes. De igual modo, la entrada a una vivienda particular puede generar que entren generosas y agradables energías o todo lo contrario.
Son cosas muy elementales que desafortunadamente no se enseñan en la escuela, ni en la universidad.

Recordad que nuestra salud puede deteriorarse por el modo en que vivimos, así que si mejoramos el modo, sin duda mejoramos la vida y nuestra salud. Una afortunada inversión de la que solo pueden arrepentirse los que, tras conocerla, no la aplican. 
Esto es todo por hoy, espero que os ayude a deshacer dudas y, en lo posible, a investigar.

Hasta pronto y Prosperidad para todos.

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