miércoles, 29 de mayo de 2013

COLORES YING

Hoy trataré los colores, para que podáis aplicarlos a gusto en vuestros hogares, ahora que ya tenemos el verano cerca. En esta ocasión os expongo los colores Ying, asociados a lo femenino, por más que en realidad, son colores que generan crecimiento desde el interior.


La energía o Chi que atraemos hacia nuestro hogar es neutra en sí misma. Una de las formas más poderosas de darle un propósito particular a esta energía es el color. Los colores no tienen un propósito simplemente decorativo, sino que producen efectos psicológicos y fisiológicos bien definidos. Utilizando el color, podemos crear en cada ambiente la atmósfera que deseamos, ya sea estimulante, sosegada, creativa, relajada etc. 


Los colores influyen en nuestro estado de ánimo, y es por ello que la persona busca vestirse con el color que más analogía guarda con su estado de ánimo, o bien con el estado de ánimo que pretende conseguir, de está manera un tanto consciente o inconscientemente manifiesta a los demás su estado anímico, sus pretensiones, y las circunstancias que busca para conseguirlas. De una forma u otra cuando uno se rodea de un determinado color es porque busca obtener como resultado el significado del color.


                                                  COLORES YING
              
Colores naturales:
Los  colores naturales  como son  el madera, tostado, crudo, amarillo, beige, etc.  nos  recuerdan  a  la tierra,  nos  estabilizan, nos hacen  sentir firmes  y consolidados.  Sin embargo, cuando se presentan en exceso y sin otros toques de color, pueden resultar aburridos, opresivos y apáticos.  
Son adecuados para la sala de estar y el dormitorio, ya que conducen al descanso y a la pasividad. También son adecuados para lugares donde habitan       personas inestables físicamente, como por ejemplo los ancianos o personas muy excitables,  ya que transmiten una sensación de apoyo firme y de quietud.
No son aptos para lugares donde se trata de generar ideas nuevas o trabajos creativos.
  
Azul: 

El azul  ocupa  grandes  extensiones  de  nuestro  planeta: el cielo y el mar, frente a los cuales  solemos  adoptar  una  actitud  contemplativa,  seria.  En  exceso conduce a  la soledad, la introversión, y la frialdad.
Son adecuados para dormitorios con luz natural intensa o climas cálidos, para oficinas, comedores de personas obesas o que deseen adelgazar, pues el azul inhibe el apetito.
Poco recomendables para lugares donde viven personas depresivas, teatros, climas fríos, cocinas y comedores.
  

Negro: 
El negro es la ausencia total del color. Utilizado con acierto evoca un aire de sobriedad, receptividad, profundidad y sofisticación. Mal utilizado lo asociamos a

La muerte y a lo insano.
Sirve para evocar un aire de misterio y sensualidad. Es como el perfume o la colonia, unas gotas sientan bien, el exceso resulta cargante.
Nada recomendable para habitaciones con niños, cocinas, espacios relacionados con la salud y lugares donde se quiera establecer una comunicación fluida entre las personas


Rosa: 
Ciertos tonos de rosa se encuentran entre los colores que producen el máximo efecto relajante. Asociado tradicionalmente a la feminidad, el romanticismo y la sensibilidad, para algunas personas resulta afectado y cursi. 
El rosa pastel o suave, se puede utilizar  en los lugares destinados a la relajación y el descanso.
Poco adecuado para lugares de trabajo o estudio

En el próximo encuentro tendréis aquí los colores Yang.

¡Os espero!

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